Archive for junio, 2012


Representación

Los días, qué mierda son los días, por qué me pongo a pensar en los días… en fin. No quiero volver sobre mis pasos y mejor me pongo a hacer algo productivo. Ahí viene Otto…

– che, ¿qué te pareció la conferencia de hoy?-

– Que no era tan importante, tanto despelote y al final una pelotuda la que expuso.- Una pelotuda, claro, si era un tipo no decía nada. – No boluda, no pienses en voz alta. No, la mina era una pelotuda, no te pongas en ese feminismo de idiota que te hace quedar para el orto, no vez que te están mirando…-

– ¿Te doy vergüenza?- feminismo pelotudo… – Feminismo pelotudo los ovarios y toda la sangre que me vino ayer, vos no vas a entender nunca lo que es ser mujer, ese es tu problema…- pelotudo.

– No sé al final nunca cuál es tu problema. Y no, nunca voy a saber lo que es ser mujer, es un poco la idea, le pelotuda sos vos. Igualmente me pareció totalmente pedorra esa crítica sobre Molina Baker, es más, parece que no lo leyó.- Si lo leyó…

– Pedorro es Molina Baker, te molestó que ataque su idea de representación, no te aguantaste que pongan en relieve lo que realmente es, pero no importa.- qué sabes vos sobre representación igual…

– No pensés en voz alta la puta madre, quién te crees que sos, soberbia de mierda.-

Cómo me caliento, hijo de puta, mira como me pongo, te das cuenta… Vení, vení, no te me vayas…

– Qué querés… no ahora no, tengo cosas que hacer…-

Vení, tocame, gritame un poquito, dale, mira como estoy, sentime, me mojaste toda… Cogeme, dale – Cogeme, dale Otto…-

– Pará, no, tengo…-

Lo haces después, ahora chupame toda, ah, así, ah… si… uhff…

Quizás haya que ver como se piensa lo que se quiere representar, Molina Baker claramente dejó claro que tiene ese problema, yo no lo pienso leer, pero por la exposición de mierda de esa pelotda, ayy Otto, despacio, despacio, quedo bastante claro, además siendo que se basó básicamente en citas y nada más, que el problema esta en ese punto. Yo digo, ya hoy, cuando vemos que no tenemos realidad representable, no podemos representar, no porque no haya una realidad, el problema es que la realidad hoy es otra cosa, como me metes la pija Otto, ay la puta madre, cogeme así, despacio, que duro que estas, por lo que la pregunta es ya ¿Qué es la realidad hoy, en que la podemos encontrar? bueno, ahí esta el problema de todos lo giles que pretenden escribir, que no tienen idea de lo que es la realidad, no hacen más que juntar anécdotas y descripciones sobre cosas que no dicen nada sobre la realidad, terminan cayendo en una cosa estática, y no, yo digo, que la realidad hoy no es eso, es una serie de movimientos inconclusos, no hay cierre, no hay conclusión, y de ahí surge todo lo que, ay, puta madre, así, dale, fuerte, dale que llego, dale, ay, hoy es un problema. Ahora ven, me están mirando como me coge, y lo hace bien, pero no pueden ver eso porque eso no esta, es algo que… aahhh.

– ¿Llegaste boluda?-

– Si…- que no es decible, no se puede decir nada hoy sobre lo real, no como antes, ahora queda sólo jugar en tanto buscar las maneras de penetrar, no puedo más, meteme toda la leche adentro, dale que no puedo más, dale…

– ay Otto…-

– ¿Qué? –

– Mira el enchastre que hiciste, me tenías que acabar adentro pelotudo…-

Anuncios

Crítica

Les quiero mostrar una crítica que he formalizado en estos papeles, sobre una novela y ciertos aspectos de actualidad:

Han dicho por ahí que la gente quiere poner a lo que hace, lo que escribe por lo general, en derechos de autor. Muy bien, aplaudimos su decisión. Por ejemplo, tenemos acá a Roberto Cristoff que ha escrito cosas como estas:

Al salir de su chacra se encontró con “Kiko”, un sabio que celaba la chacra de Molina-Baker, y le dijo:
“Veo que marchas, Molina-Baker ¿cuál es tu razón para abandonar los maizales que tanto te han dado?”, dijo el sabio “Kiko”.

Vemos un pequeño fragmento de su libro “Mis derechos son mis derechos, Kiko, dijo Molina Baker” de el año 2010, editado por la editorial Molina Baker. – Este Molina Baker no para de robar.-

La moda de los derechos de autor es algo que se remonta con cierto equívoco a la época de Federico el caníbal, el cual tuvo la necesidad de cobrar por lo que hacía, igualmente nadie le pago nunca nada, lo único que podemos saber es que se conformó con que lo citaran. El caníbal se murió pobre, en realidad lo iban a matar y decidieron exiliarlo y como nunca supo hacer nada se cagó de hambre y se murió. Como decíamos, esto de los derechos de autor es algo que nunca su creador pudo explicar bien, y al final los historiadores han decidido que en realidad nació por necesidad del hombre que empezó a firmar sus obras y a partir de ese punto todos se hicieron los copados y quisieron que los citen. Sabemos bien que es una huevada, en tanto que la escritura es siempre una reescritura, por lo tanto, nadie es dueño de nada, de lo único que es dueño es de si mismo y no de lo que expone a los demás. Lo que aquí fue puesto de Roberto Cristoff no es más de Cristoff y no lo es más en tanto ha sido reescrito, por lo que ahora es mío, mío y mío. Es mío en tanto uno lo lee, pero en el momento en que alguien se apropia en la reescritura abandona mi propiedad para ser parte ya del mapa creativo o nefasto del que lo ha de usar. ¿Cómo es esto? La apropiación de un fragmento o totalidad de una obra es imposible, sólo es posible la apropiación de una experiencia de ese fragmento o totalidad, y la experiencia siempre es propia de el/los que experimentan, esto imbuye a la vida misma del experimentante, abandonando a los demás en un desprecio sin precedentes.

Roberto, en tu libro “Mis derechos son mis derechos, Kiko, dijo Molina Baker” he vivo una experiencia extraña; en otra parte planteas lo siguiente:

El otro día sucedió algo muy extraño. Me disponía a poner a cargar mi teléfono celular, y en el momento preciso que introduje la ficha del cargador en el teléfono, ocurrió una descarga eléctrica que me dejó inconsciente.

Al despertar todo fue muy extraño; estaba en una cálida playa que no conocía, con una “sunga” como única prenda de vestir y con una palita y un baldecito a mi lado.

Este comienzo del capitulo 78, pagina 1502, me produjo un extrañamiento, la introducción de el artificio ficcional sobre la novela realista a lo siglo XIX, catapulta el relato sobre ciertos planos de la realidad que, de manera despreciativa, dejan al realismo precedente en una mera porquería momentánea. Lo que has logrado, con cierto forzamiento del argumento, es una crítica fundamental al realismo decimonónico, esto es: realismo puto, qué sabes vos de realidad, qué sabes vos de teléfonos celulares, algo que György Lukács nunca pudo explicar. Si bien la influencia Adorniana es clara, podemos decir que lo que tu has logrado, y cito otra parte de la novela a continuación, es mostrarnos que la realidad no es más que una paupérrima representación, y que, la verdad, es de huevón pretender derechos de autor. Tu acto de inscribir dicha obra bajo leyes de autor nota, claro, como te caracteriza, un sarcasmo alegórico que nos deja, como siempre, fuera de lugar y con ganas de seguir robando. Para finalizar dejo la cita prometida:

PRE DATA: Bueno. He tocado fondo prácticamente. Últimas horas del mes de agosto y todavía nada publicado. Yo siempre digo: “No prometo nada que no sé si voy a cumplir”. Pero como un boludo prometi que a mediados de los meses que comiencen con “A” iba a publicar. Ahora soy exclavo de mis palabras. Y para cumplir, voy a escribir CUALQUIER PELOTUDEZ.

– ¿Ya terminaste con la crítica?-

– Si, este Ricardo Crisman es un pelotudo, pero su novela, aunque mediocre, logra lo que quiere…-

– Que bueno… che, ¿hoy no teníamos que hacer algo importante?- Uh la puta que lo parió.

– Dale Otto que estoy llegando tarde…-