Archive for abril, 2012


Zombi

¿Puede ser que hoy no tenga nada que decirme? No soporto este silencio mañanero, silencio pelotudo que tensa el aire. Hablame, decime algo. No estamos haciendo nada, podemos charlar, podemos decirnos cosas. Odio el desinterés que tiene a la mañana. No le puede costar tanto levantarse. A mi también me cuesta, pero esto es increíble, insoportable.

– ¿No vas a preguntar nada?-

– ¿uhm?- No habla, no escucha, le pegaría una cachetada a ver si siente algo.

– No podes ser tan zombi. ¿Qué vas a hacer hoy?- A ver si su vida por lo menos le genera algo.

– Nada, seguiré con lo que estaba haciendo…-

– ¿Con la novela?-

– aha-

– Podes despertarte un poquito que te quiero contar algo importante… no reaccionas con nada.- No se inmuta, es increíble. – mañana tengo que exponer la tesis en la universidad, lugar que espero ser correspondida, y aprovechando que Horacio se encarga de lo demás, me gustaría que vengas para que veas de lo que se trata- Sigue metido en su cabeza. – ¿Me escuchaste?-

– Ya sé de que se tratá.- no, no tenés idea.

– Quiero que vengas- que pelotuda que me siento diciendo esto- ¿vas a venir?-

– ¿A qué hora?-

– Mañana yo te digo…-

– Decime ahora, quizás tenga algo que hacer- No tenés nada que hacer, esa novelita de morondanga…

– Mañana te digo…-

Otra vez como zombi, cómo duerme. Sólo cogimos dos veces y parece que corrió un maratón. Qué va a ser en un par de años, para colmo no hace más nada que mirar esa novela que no tiene ni diez páginas.

– A las 7 tengo que estar en la universidad. Trata de estar listo.-

– Uhmm- Parece que dejó colgado el cerebro en una percha.

Me gustan los auditorios de la universidad, me siento poderosa, además el hecho de que sean tan grandes implica muchas más perspectivas sobre mi cuerpo. Lo que más me gusta es que en este lugar todos te miran con deseo. Me saco el abrigo para que se vayan haciendo una idea.

Otto, no quiero hacer esto. Espero que Horacio lo haga bien.

Por ahora se ve que todos están de acuerdo, más en mi exposición. Me queda el corpiño, pero me lo voy a dejar, prefiero que se queden un poco con las ganas por estos lugares. Además es poco probable que se acuerden de lo que digo si digo y muestro todo.

– ¡Otto! ¿Horacio dónde está?- ¿Qué hice mal?

– Lo mate, era más pelotudo que yo, me dio cosa. Mucho físico poca boludez.- Qué le pasó a este pelotudo…- ¿Qué vamos a comer hoy? ¿Querés que cocine algo?-

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Sueño

Escuchalos vos, como se indignan ante la muerte, una bombita a donde más les duele, a esos lugares bien burgueses donde la mediocridad de lo seguro es lo que impera. Nada me va a detener, nada, ni siquiera todas fuerzas del orden que pretende subsistir. Gustosa esta mi vida al dar muerte a todo eso, y no me importa que muera gente en el proceso, ya matan peores cosas sin que nadie se queje ni ponga el grito en el aire, ya basta de hipocresía, vamos a tomar todo por el todo y las partes y nada va ser lo mismo, esa será la conclusión de mi tesis, que no va a ser una conclusión nunca, sino el principio de una nueva era, de un nuevo comienzo, porque para poder seguir en este mundo hay que volver a empezar, volver a vivir como la fuerza lo requiere, como las pulsiones de las arterias y las venas lo mandan. A pura violencia, de la más cruda, comenzara todo. Ya di el primer paso, ya mate a cientos, ya comenzó, que se prepare la masa, que se prepare la manada porque todo se va a volver a invertir, la vida, si la vida, volverá a ser lo activo, lo que se lleve a cabo y no que es hoy, lo que se padece, lo que se mueve solo. Ídolos falsos ya van cayendo, ídolos más falsos caerán más fuerte en su intento de volver a alzarse, porque, y lo juro por mi férrea voluntad, que no voy a pegar un ojo hasta no ver llamas en cada rincón de las ciudades y vea que el mundo vuelve a su cause, al verdadero, al vital, al fuerte, al necesario. Anarquía hoy y siempre.

– ¿Qué soñaste anoche que hablaste?-

– No soñé nada, ¿Por qué, hablé?-

– Si hablaste a la noche, estaba durmiendo y por ahí te escuché, te quise preguntar algunas cosas pero era una verborragia.- Este Otto es pelotudo.

– No, no me acuerdo. Hoy tenemos que ir a una escuela, y no me pongas esa cara, va a ser duro, y aunque pienses que los niños no tienen nada que ver, lamento decirte que tampoco me importa demasiado, no estoy pensando en las generaciones perdidas de hoy, sino en las de los próximos 50 años.-

– Yo no voy a participar de eso esta vez.- Ya lo sabía.

– Lo supuse, por lo que me busqué a un desalmado más fuerte, que además está más fuerte, es más fuerte y se le pone más fuerte.-

– Me parece muy bien.-

– ¿Te diste cuenta que sos un hipócrita?-

– ¿Por?- y es tan estúpido que no se da cuenta.

– Porque lo que a vos te molesta no es que muera gente inocente, sino que no queres ser vos el que tome sus vidas. Un cagón.-

– Puede ser, mi consciencia no es una cuestión de valorar la vida, sino de evitar la acusación sobre la mía.-

– Yo no lo podría haber dicho mejor.- Gil.

– Bastante gil si con eso te quedas contenta, ahora no me molestes más que estoy en algo importante.-

– Vos me dijiste que sueño, ahora jodete. Me voy, no me esperes a comer, me lleva el otro. Después te cuento si duró más de diez minutos.-

– Bueno dale. Espero que te dure lo necesario.-

A veces pienso, no hago muchas cosas más tampoco, que Otto es realmente un tipo fuera de lugar. En realidad no porque tenga algo que lo ponga en ese espacio desubicados, sino porque él no ve su existencia en un espacio homogéneo ante todos los demás, no sería él si estuviera realmente cómodo en donde se encuentra, pero igual seguro es una pelotudez lo que estoy diciendo, como Otto es un pelotudo, en fin.

Este nuevo, el otro, Horacio, esta bastante bien armadito, me habían dicho bien. Después lo voy a tantear como se debe. Ahora espero que haya puesto las cosas en su lugar.

– Bueno chicos, profes, me voy yendo. Directora, no se indigne, cuando sean más grandes estos pequeños le van a mirar el culo y se van a querer coger entre ellos. No se haga tanto problema, ellos a la larga, y la corta también, entienden más que todos nosotros. Además mire, ¿no le gustan mis piernas?, estoy recién depilada. Bueno chicos, los que quieren pueden venir conmigo si se animan, les dejo tocarme los pezones a los que quieran.- Lo mejor es la sorpresa de todos, no pueden creer que los nenes no se tapen los ojos y ellos se mueran por evitar que esas miradas inocentes les roben lo que su deseo sobre mi cuerpo les impone.

– Ya estamos Horacio… los chicos vienen con nosotros.-

– Pero no son todos- y no Horacito, no iban a venir todos…

– No, tampoco importa, dale, termina y nos vamos.-