Archive for diciembre, 2011


Misterio

Viendo la posibilidad de empezar a trabajar de cadete, me encomendé a conocer la ciudad, siendo además yo un joven de pueblo, confianzudo y despistado. Comencé conociendo las principales avenidas y tratando de buscar las maneras de moverme de un barrio a otro con la mayor celeridad que me lo permitan los semáforos y el transito. Medí el tiempo en las horas más concurridas en las calles y así armé mi hoja de ruta interna para comenzar a trabajar.

Pero en realidad eso no fue necesario al final, el trabajo no lo conseguí y tuve que volver a la búsqueda. Claro que ahora me muevo más rápido.

Para un escritor, o para una persona que busca desarrollarse en esta profesión es complicado todo lo demás en su vida; todo lo demás pensado como el vivir. Complicado hasta límites que uno no sabía que tenía, y si empezó con un universo de ideas, los días en la desesperación por no encontrarles un hilo y sumado a la materialidad imperante en la vida misma, ese universo comienza por estrangularse, por desvariar y volverse paranoico. La suerte es que la escritura tiene mucho de paranoia.

En fin, tengo el mapa en mi cabeza y anotado, la ciudad ya, en términos de movilidad, no es más un misterio. Gracias a eso conocí un misterio que hasta el día de hoy me ha salvado de la miseria. Se preguntaran cuál es. No ese, justamente soy ateo, por lo tanto el misterio de los creyentes no me interesa, ni siquiera pienso en tal. No, un misterio más carnal, más sexuado, más violento. Si, una joven, una joven rara, muy rara. Me quiere para que le escriba y le lea, y yo le escribo y le leo. Si por eso es rara, porque me pide que le escriba. Pero eso no es todo. Transcribo una conversación que tuvimos y que grabé para que vean.

– Me gusto lo que escribiste el otro día, estuve pensando hasta hoy en eso, no pude sacarte de mi cabeza, bah, a vos no, a esa historia. Fue tan excitante, ir en el colectivo y acordarme, tener que cruzarme de piernas porque me asfixiaba el calor entre mis piernas. Las ganas de llegar a casa eran insoportables. Tuve que bajar y subirme a un taxi porque no podía esperar a el recorrido del colectivo. Llegué a casa y me fui directo al baño. Casi no llego. No te das cuenta de las cosas que me haces cuando me escribís, cuando me acuerdo de tu voz leyendo pausado, entrecortado. No sé. Hoy van a venir unas amigas que les conté sobre vos.-

Raro, si esto no es raro… Les sigo contando: Hoy vinieron sus amigas. Ni se imaginan la imagen terrorífica que tengo en mi mente. Verlas a las cinco, una sobre la otra mientras yo relataba una historia cuasi épica que empecé a armar. Empezaron dándose golpes en los rostros, cachetadas que se sentían crujir en cada coma. Después se tironeaban de los pelos y se arrancaban la ropa. Primero una sufría el castigo de las cuatro, que la torturaban con golpes de puño, y después la otra hasta que al final de mi lectura estaban las cinco riendo todas desnudas y sobre la cama. La joven que me mantiene se paró, se acercó, me dio un beso y volvió a la cama con sus amigas. Yo miraba la cama toda desarmada y los cuerpos entrelazados entre ellos y las sabanas. Vi cómo se cruzaban los límites de sus pieles y algunas gotas de sangre pasaban de un cuerpo a otro, cómo los ojos se ponían morados y cómo tiras de pelo se esparcían por las sabanas.

Como les digo, esta joven es muy rara, y lo peor es que no vive en la ciudad, lo cual sigue siendo un misterio.

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El Tarta

Hay que admitir cuando a uno ya no le importa nada, por eso digo: ¡No me importa nada!.

Bueno, cómo que cague, ¿no? Que bolu. Pero que le vamos a hacer, es así, cuando ya no importa, no importa y punto, no se puede andar argumentando, sería medio contradictorio. Así que ya está.

Como ya arranqué, voy a tener que decir algo, así que cambiando de ámbito, dejando lo personalísimo vamos a otro lado, hablemos con El Tarta a ver que nos dice de su vida.

– ¿Qué haces Tarta?-

– ¡Acá ando papá! Tirando pa que la cuerda esta se corte. Hace como media hora que le estoy dando y nada che. Vos, ¿todo bien?-

– Si che, la verdad que no me puedo quejar, todo tranquilo. ¿Querés una mano con eso?-

– No, deja, vamos a tomar algo que me tiene podrido la soga puta esta… tengo unas birritas en casa, pasa así charlamos un rato, tengo un par de cosas para contarte.-

– Dale… (entrando en la casa) Permiso…-

– Si pasa boludo, que permiso, dale que no hay mucho lugar en este quilombo, no te hagas el tímido.-

– jaja… tenés que ordenar algún día Tarta, no podes seguir viviendo así.-

– No me rompas las pelotas, yo vivo como quiero.-

– jaja, no te calentes, te estoy jodiendo.-

– Ya sé, pero no me rompas las pelotas, porque con esa soga de mierda estoy medio maquinado. (sirve la cerveza) Bueno, te cuento, me voy de viaje, en realidad me voy a la mierda, largo todo, vendo todo. No me importa nada.-

– ¿Cómo? ¿A dónde te vas?-

– Qué se yo a donde me voy boludo, me voy, a caminar por ahí, a conocer, no conozco nada, nunca me fui de este lugar, me quiero ir a la mierda, no soporto más a nadie, ni me soporto más a mi, estoy estancado, si no me muevo me pego un tiro y, la verdad, no tengo ganas de gastar pólvora al pedo, así que me voy, caminaré hasta donde me dé y después veré. Quizás hasta conozco alguna mina que me mueva, o varias.-

– Tarta, ¿pero vas a dejar todo?. ¿Todo por unas minas?-

– No me estas escuchando, lo de las minas es un decir, me quiero ir, no seas pelotudo.-

– Y andate. ¿A quién le vas a vender todo?-

– Qué se yo, ¿vos no me lo querés comprar?, vos tenés plata, te lo dejo barato.-

– No sé che… ¿Qué voy a hacer con todo esto?-

– Yo te lo dejo a punto y vos después ves, que se yo, si no sos vos lo vendo a cualquiera que se cruce, yo me voy…-

– Bueno, dejame pensar y te aviso estos días.-

– ¡Ta! Fijate, sino tirá el dato y que me vengan a ver, yo voy a estar acá…-

– Dale… ¿y a dónde tenés pensado irte?-

– No sé… seguro me voy para el norte, y después cruzar el charco y caminar por esos lados, no sé, me quiero ir a la mierda, a algún lugar llegaré.-

– Y si… ¿y por qué tan abrupto, así de golpe?-

– No sé, el otro día soñé, no me acuerdo que carajo y viste cuando te levantas y decís: Esto no va más. No sé, fue una mañana rara, estuve clavado todo el día mirando el cielo, me miré al espejo más de lo que lo hago. No sé Gordo, la verdad no sé. De alguna manera se me rebalsó el vaso…-

– ¿Pero por un sueño? Vos estas fumando y te esta pegando para el carajo, y lo peor es que no me invitas…-

– No, qué voy a fumar, si me quedé sin nada hace como dos meses. Te digo bolas, no soy el mismo, o no me soporto más así, no sé que onda.-

– Y bue, te tendrás que ir y dejarte de rompernos las pelotas. Che, ¿no la viste más a Soledad? El otro día la quise contactar pero nada, no sé donde se habrá metido.-

– No, ni me interesa. La verdad, me hartó. Insoportable.-

– Dejate de joder Tarta, si te habías desaparecido por esa mina.-

– Si, pero al final una pelotuda. Me tomó el pelo, no sé que se pensó, en fin, no sé ni me interesa donde puede andar.-

– Esta bien… ah, me olvidaba, esta noche tengo una fiesta en casa, vení y de paso te despedimos.-

– Voy a ver, porque había quedado con otra mina que venía a casa a tomar algo. De última voy más tarde.-

– Sos un atorrante hijo de puta. Bueno Tarta, me voy porque este dialogo no da para más y yo tengo que hacer muchas cosas todavía. Copate y venite esta noche.-

(Me fui.)

 

El tarta se puso a tirar un poco más de la soga.

El fin

A todos aquellos que se creen que el 2012 es el fin del mundo, les digo: espero que lo sea, así por fin se dejan de romper las pelotas. Se los digo a los que verdaderamente creen en eso, de que el cambio de era va a generar un cataclismo en el mundo actual destruyendo a tres cuartos de la sociedad (lo cual seria un golazo ambientalista, greenpeace y toda esa sanata de giles que creen que van  salvar el mundo y después siguen manteniendo el mismo paradigma capitalista de vida, tendrían que preparase para festejar. GILES)

Yo no sé si se dan cuenta, pero desde hace ya varios años, en el mundo occidental por lo pronto, se vienen pronosticando finales del mundo que ya hasta cansan, porque es un strees de expectativas, por lo menos para los que quieren que llegue ese fin. Bueno, les comento, son todos unos pelotudos, el mundo no se va a acabar. Lamento haberles cagado las expectativas, no, si realmente están cansados del mundo de mierda, o como quieran llamarlo, ¿por qué mierda no me siguen y hacemos la revolución? Yo les garantizo más fiesta que todos los peronismos, más comunidad que el comunismo, más libertad que el liberalismo, menos estado que el anarquismo y menos contaminación que el capitalismo.

Me fui de tema, perdón. Digo, estando recién comenzando un nuevo milenio ya queremos que se acabe el mundo, ¿Ustedes son pelotudos? Lo gracioso es que deben pensar, por lo menos los giles que creen en un mundo más allá, en que los van a esperar con los brazos abiertos y que van a estar en un lugar mejor, donde su consciencia no se turbe por miserias que, seamos sinceros, en este mundo donde las hay, les chupan un huevo. ¿Para qué quieren un paraíso si son unos parásitos? A ver, tampoco vamos con consignas, “es la educación” o cosas por el estilo, si en realidad eso es una de las grandes causas de que el mundo este como este. Entonces, manga de retrasados, porque en vez de seguir esperando el apocalipsis de la índole que sea, no se pegan un tiro, se tiran debajo de un tren, se suicidan básicamente y alivian a este mundo de su presencia. Gracias

Naa chicos! es joda, todo bien con el fin del mundo, ojala que llegue pronto, los mayas son lo más, seguro le pegaron y se va todo al carajo, como ya se esta yendo. Por las dudas busquen vaselina, no vaya a ser que después de la fecha estipulada, luego de cerrar los ojos, fruncir el orto, no pase nada y tengan que seguir viviendo en este querido lugar.